Uso una estufa de gas que prendemos con fósforos. Usamos fósforos porque después de años comprando distintos tipos de encendedores, no pudimos seguir tolerando su pésima calidad y su cuerpo-basura.
Cuerpo-basura
La palabra basura significa residuos desechados y otros desperdicios según la RAE. También significa suciedad, cosa que ensucia. Pienso en la Tierra y todas las interacciones que suceden en este cuerpo común. Y me pregunto, qué significa ensuciar. Y por oposición, qué es estar limpio o ser limpio. El gato destina varias horas de su vida en lamerse el cuerpo, desde el ano hasta el lomo. Con las patas se acicala las orejas y el hocico. Si el gato se lame el ano con su lengua, ¿es esto ser sucio? o ser limpio? Los perros por su parte, no se limpian el pelo con tal destreza, al contrario, para ellos tanto acicalamiento puede ser desventaja. Por eso, al pasar junto al cadáver del ternero, tirado en la carretera que acompaña el río, restriegan el lomo sobre su cuerpo en pudrición. Cuando los perros agarran suficiente olor, se sienten listos para regresar a casa y despedir su nuevo perfume. Su perfume es un mensaje, le dice a su manada dónde está la comida. También oculta su olor de los peligros.
¿Qué significa ser sucio? ¿Qué es ser limpio?
El ternero muere en el parto, como sucede algunas veces, su madre le limpia la sangre con la lengua carrasposa y las personas que la observan, la separan del cuerpo muerto de su hijo. La muerte parece encarnar la suciedad en sí misma. La vaca muge, que es su forma de llorar y de gritar, en este caso. Las personas llevan el ternero, con el pelo tan limpio y nuevo y el corazón tieso, a la carretera junto al río y lo dejan ahí, en una orilla. Los chulos se acercan y le comen los ojos, que son blandos y aún están húmedos. Después abren su cuero y los órganos frescos se desparraman. Los chulos se deleitan junto con otros animales más pequeños, que también llegan a celebrar el festín. Hay carne de sobra para todos y fermentos que se preparan a sí mismos, con el paso de los días.
Alegría y fiesta en el mundo.
El olor endulza el aire. Los perros lo sienten y van a comer. Las personas que viven cerca también lo huelen y sienten rabia, desagrado. El ternero muerto da asco, su cuerpo no parece solo sucio, es la suciedad misma, que también es la muerte (y la basura?). El ternero muerto es responsable de todo, como si su existencia causara un espectáculo desagradable. Repugnante.
El ternero trajo los chulos, los perros, las ratas, el olor podrido en el aire. Maten al ternero!!!
Solo es limpio el gato, que se sigue acicalando el ano.
¿Qué significa ser sucio o ser limpio?
Como todos los verbos, sólo es posible abarcar su significado (ensuciar, limpiar, amar, comer, existir, morir) en relación con otros verbos, con otros seres. Es decir, en relación con aquello que también existe y se transforma, afuera de los cuerpos y dentro suyo.
La basura como sustantivo, existe como una cosa que se desecha, que no queremos ver. Pero la basura como verbo, “ser basura”, ayuda a entender que se trata de una experiencia, en donde alguien (latas, pañales, icopor, fruta podrida en bolsas plásticas, etc) es basura por sus relaciones, y seguramente por su falta de relaciones. Su imposibilidad de crear buenas relaciones.
Es curioso pensar que la basura, el verbo basura, es algo en lo que alguien se convierte. Nadie nace basura. Inventamos, como civilización humana, la palabra basura para explicar un momento de la existencia, en donde parece que perdemos la capacidad de relacionarnos bien, de digerir y ser digeridos.
El ternero nunca será basura. Ni la caca pegada al ano del gato. Mucho menos los perros, así huelan horrible. Y tampoco los humanos, aunque hayan creado esos cuerpos-verbo que luego son basura, en una fase de su vida.
Pero la Tierra sabe digerirlo todo. Puede digerir nuestras palabras, nuestra basura, nuestra civilización. Solo necesita tiempo. Mucho tiempo para transformar los cuerpos, moverlos, hacerlos verbos. Un tiempo que supera nuestra minúscula y humana comprensión de la frase “mucho tiempo”.
Los fósforos no necesitan tanto tiempo para transformarse. Están hechos de las mismas células de los troncos de algunos árboles. Por eso, resultaron una buena alternativa frente a los encendedores. Pero duran poco. Una caja puede quemarse muy rápido, sobre todo si olvidas que prendiste una hornilla, apagas la cerilla y oh! sorpresa, hay que prender otra.
Los fósforos obligan a prestar atención. No. Corrijo. A mí me gusta prestarles atención. Pienso en cómo economizar prendiendo todo usando solo uno.
Mi mente organiza: Con este fósforo, el fogón grande para hervir el chocolate, con el fósforo aún con llama, enciendo donde van las arepas y, si soy rápida, puedo prender la tercera hornilla para los huevos.
En algunas ocasiones, después de prender todos los fogones me arrepiento y tengo que apagar algunos, porque aún no tengo nada que ponerles encima.
Algo en mí se oprime al ver la llamita azul extinguirse.
Cuando prendo un fogón y al rato necesito encender otro, uso una cerilla quemada. Es todo un ejercicio de economía. Otra solución es prender una vela.
Paso buena parte de mi tiempo midiendo las acciones que hago.
Pienso en el lenguaje que usaré (masculino, femenino, no binario), en la limpieza de recipientes plásticos que pueden o no servir para reciclaje, en los cuerpos-basura que sin remedio llenan esa bolsa-basura que intoxicará una montaña-embasurada. Llevo talegos para las compras, pido vasos de vidrio, imagino que puedo zurcir las medias rotas y las conservo en un cajón por años.
A veces soy insoportable.
Insoportable quiere decir aquello que no se puede cargar. Aquello que sobrepasa la fuerza del peso del propio cuerpo.
Soy insoportable cuando trato de cargar el peso de un sistema mal diseñado. Mal diseñado quiere decir que solo se mira el ombligo e imagina que la Tierra es plana. Ser terraplanista es, entre otras, olvidar que vivimos en una red viva y contenida y que todo está relacionado: lo sucio y lo limpio, la vida y la muerte, los cuerpos que son y no son basura. Ser terraplanista es olvidar que antes que individuos somos holobiontes y al ser un ecosistema y vivir dentro de un ecosistema, necesitamos de otros seres para existir. Nadie sobrevive solo, así sea terraplanista.
Ser terraplanista es cargar un peso insoportable. El peso de los muros que contienen y evitan que los océanos se derramen por el universo.
Insoportable también es hacer una lista con los problemas de este sistema, distraerse y que se riegue el chocolate.
El chocolate apaga el fogón y ensucia la estufa.
Limpio con un trapo. Cuando salgo para colgarlo en la cuerda del patio, llega a mí el olor a cadáver del ternero. Los chulos se han hartado y ahora descansan en los palos de eucalipto que hay junto a mi casa.
Los perros huelen asqueroso.
Tengo que encender otra cerilla.
Quisiera que la estufa nunca se apagara. Que conservara el fuego infinitamente. Quisiera que la estufa fuera el Sol; y como el Sol, jugara a ser inmortal.
Pero mantener el fuego es una tarea de Titanes.
Mi deseo humano es insoportable y terraplanista.
Fue el titán Prometeo quien robó el fuego a Hefesto y por eso recibió castigo. Los males de la caja de Pandora se abrieron para dispersar en el mundo sus maleficios. Los males se quedaron en la Tierra, como una pesadilla y un regalo.
Qué sería de la muerte sin el abrigo de la noche. De la luna nueva sin la oscuridad total? Del Sol si no pudiera morir, extinguirse como estrella?
La ceguera también es la consecuencia de un exceso de luz.
La Tierra con su hermosa forma redonda, gira sobre sí misma y alrededor del Sol. Así se crean los días y las noches. Un baile que solo es posible porque el Sol se contiene a sí mismo. No es ubicuo. La materia lo demuestra. La noche y la muerte también.
Encender los fogones, cocinar, apagar la estufa, descansar, lavar los perros, ver los chulos volver sobre el ternero, cada vez más flaco y esquelético. En la noche, el gato caza un pájaro y no se lo come. Sus patas se embarran: al saltar cae en tierra mojada. Otro cadáver, los perros agradecidos no tendrán que ir tan lejos.
Muchos bailes, bellos e insoportables.
Como ser sucio y ser limpio.
Los fogones y las cerillas duermen,
hasta el próximo café.
***
Hola queridas gentes!
Esta es mi primera carta del año. Quise escribir antes, pero no sucedió.
Una tarde salimos a caminar con Nina. Fuimos a pasear a los perros y descubrimos un nuevo cadáver de ternero tirado en la carretera. Antes de encontrar el cadáver, ya sospechábamos que algo así había pasado, porque los perros llegaron oliendo horrible.
Los perros llegaron. Es decir, que antes los perros se fueron. Escaparon. Porque aquí donde vivimos, en el campo, nuestros perros pueden escaparse.
Quiero una reja.
El día que fuimos a pasear a los perros, mi hijo Emmanuel dijo “los perros no necesitan ser paseados. Ellos se escapan cuando quieren”.
Es cierto.
Quiero una reja.
Pero me iré de esta casa y nunca tendremos una.
Abrazos siempre,

