No recuerdo con exactitud qué día llegó. Solo sé qué en la mañana, mientras ayudaba a vestir a mis hijes para ir a la escuela, David gritó “Rápido, vengan, necesito que vean algo” Seguro va mostrarnos a alguien espectacular, pensamos. Cómo esos días de enero, que vimos llegar a las tángaras rojas a nuestra casaSigue leyendo «Visita inesperada»